Se acercó Judas y le dijo: "Maestro, sabemos que muchos de estos nos atacan y lo atacan a Usted; nos rechazan y rechazan su Doctrina".
El Maestro le dijo: "Judas, comprende que así es, pero mi reino no es de aquí; en cambio estas gentes son de aquí".
"Te digo que no pienses así para que no seas como ellos que son de aquí".
"La Palabra se oye por un instante y desaparece; cuando las gentes la van a interpretar, no hay en ellos de esa palabra sino un recuerdo de lo que escucharon".
"Es posible que algunos le den la razón a la Palabra, otros le quiten la razón, pero, ante mi Padre, ni los unos, ni los otros tienen la razón,
porque el eco de la Palabra que han escuchado ya se ha ido y no queda en ellos sino un recuerdo de lo que han oído".
"Por lo tanto, os digo, hijos míos, que estéis atentos, con ojo avizor para que, cuando escuchéis la Palabra que viene de Mí, tengáis las puertas de vuestro entendimiento abiertas y no me rechacéis como estos otros; no vaya y sea que cuando queráis escuchar la Palabra ya me haya retirado a mi Padre y entonces vosotros, como estos, sólo tendréis un recuerdo de lo que escuchasteis; sin embargo, mi Palabra seguirá siendo como la fuente de aguas cristalinas en la que «Quien bebiera, calmará su sed»".
Guarda silencio el Maestro.
Interpela Judas y le dice: "Maestro, si eso es así, cuando Usted se retire, ¿quién tendrá la Palabra que viene de su Padre?".
Contesta el Maestro: "YO SOY LA PALABRA. El que encarne la Palabra me tiene a Mí; pero no olvides, Judas Iscariote, que vendrán muchos en mi nombre diciendo que tienen la Palabra. Estos serán impostores porque la Palabra que viene de mi Padre, sólo YO la digo; así pues, todo
quien diga tener la Palabra y no me tenga a Mí, es como el que se baña con el agua que muchos se han bañado; no es pura, está llena de impurezas, por lo tanto, no limpia, quizás ensucia más".
"Así, hermanos míos, vosotros deberéis cuidar la Palabra como me cuidáis a Mí, porque en Mí como en la Palabra, está la Sabiduría que viene de mi Padre".
Le dice Judas: "Maestro, la Ley de Moisés dice No jurar en vano, ni en nombre de Dios, ni de la tierra, ni de los cielos , quiere decir que quien haga esto ¿ya se ha unido a Ti?".
Le contesta el Maestro: "Hijos míos, a un prisionero le amarran grillos en los pies y en las manos para que no pueda hacer movimientos libres, ni andar; así también le sucede a todo el que adentro tenga a Satanás. Nunca podrá hacer la Voluntad de mi Padre, porque EL se lo impide".
"Si no puede hacer la Voluntad de quien me envió, tampoco podrá tener la Verdad que SOY YO y su Palabra sólo hablará de lo que tiene en su corazón".
Dice Judas: "Comprendido Maestro, si eso es así nosotros lo entendemos y lo hacemos, pero esta multitud ni lo entiende ni está dispuesta a hacerlo, entonces ¿para qué los tenemos aquí?".
Dice el Maestro: "Dios hizo los cielos y la tierra, El me ha enviado a Mí. Hizo las aguas para calmar la sed, hizo la tierra para que sobre ella anduviéramos y diera frutos para alimentarnos; hizo el aire para respirar y vivir; hizo el sol para que nos diera luz y calor; creó rebaños de ovejas; hizo los pájaros del campo, creó las fieras de los bosques, las aves de rapiña; todos ellos comen del fruto de la tierra, necesitan de la luz y del calor; toman el agua para calmar la sed; respiran el aire para vivir".
"Así es el hombre, sin embargo, entre sí se persiguen los unos a los otros".
"Yo vine al mundo para dar de comer al hambriento con el pan de la Sabiduría, para dar de beber al sediento de las aguas puras; para mostrarle la luz y darle calor al desnudo y para que respire el hálito porque SOY LA VIDA".
Dice Judas: "Maestro, Usted nos habla de todas estas cosas, pero a la vez, cada día, nos repite que algún día se retirará de la tierra. Pero si
Usted es LA VERDAD, EL CAMINO Y LA VIDA, después de irse, ¿qué VERDAD nos deja?; ¿qué CAMINO nos deja si no existe?; qué VIDA nos deja si Usted se retira?".
Contesta el Maestro y dice: "Judas, mi corazón se conmueve al escuchar tus palabras. Por tus preguntas comprendo que eres chiquitito; pero te digo, después que Yo me vaya, sobre vosotros llegará el Espíritu de Verdad que os corresponde a cada uno y EL os enseñará y os hará vivir todo cuanto os enseñé, y así se cumplirán las Escrituras que dicen «Que debemos permanecer alertas porque el Espíritu de Dios en cualquier momento llega, sólo necesitamos estar preparados »".

