lunes, 16 de junio de 2014

CAPITULO VI

Salió el Maestro al campo con sus Discípulos y en el camino le salían muchas personas a consultarle, otros le seguían.

Cuando llegaron a la cima del Monte EHOS, el Maestro se detuvo y miró a la multitud y dijo a sus Discípulos: "Estas gentes buscan curar sus males". Mandó que se sentasen y empezó a hablarles.....

Pasaron las horas y Pedro se le acercó y le dijo: "Maestro, estas gentes buscan ser curadas y ya es tarde y son muchos".

El Maestro guardó silencio y continuó hablándoles......

Pedro se acercó a Judas y le dijo: "El Maestro dijo que estas personas necesitaban ser curadas, es tarde y son muchas".

Judas se acercó al Maestro y le dijo: "Maestro, se hace tarde y los enfermos son muchos".

El Maestro le miró y le dijo: "Judas, cuando tú  tienes  hambre,  buscas  pan  para  alimentarte;
cuando tienes sed, buscas el agua para calmar tu sed".

"Así la Palabra del Hijo del Hombre es el Pan que calma el hambre, es la fuente para calmar la sed".

Replica Judas y dice: "Maestro, eso yo lo entiendo, pero ellos tienen enfermedades, muchas de ellas inmundas".

Replica el Maestro: "Quien come del Pan y bebe el Agua de la Vida Eterna, nunca volverá a tener hambre ni sed y sus males desaparecerán de él, porque tiene en su interior la Gracia que la Palabra le ha dejado...."

"Quien tiene un cultivo de trigo, primero retira las malezas, posteriormente, le pone riego, no sea que con el riego se alimenten también las malezas".

"Así el Hijo del Hombre, primero retira las malezas del Pueblo y, posteriormente, le da a tomar de la Fuente de Vida que le curará todos los males".

Dice Judas: "Maestro, lo entiendo, pero se hizo tarde, es necesario regresar porque la noche nos hace difícil el camino".

El Maestro contesta: "La noche se ha hecho para el descanso, pero el Hijo del Hombre, en las noches, vela por su Pueblo".

"Así que vosotros, mis Discípulos, estaréis conmigo en vela para que estos chiquititos puedan descansar en paz".

Dice Judas: "Maestro, todos estamos lejos de los lugares de descanso, estamos en el campo".

El Maestro contesta: "Hijo mío, lo único que necesitas para descansar bien es estar en Paz....".

"Porque,.... ¿qué sacas con estar en el lugar de tu descanso, si no tienes Paz?, aquí estamos en Paz, por lo tanto, lo único que necesitamos es descansar".

Se acerca Judas a los demás Discípulos y les dice: "El  Maestro ha ordenado que descansemos aquí esta noche y no regresar a nuestros lugares".

Los Discípulos todos opinaron que era necesario hablar con el Maestro y regresar a los lugares de destino.

Se acercaron al Maestro y le dijeron: "Maestro, estamos en el campo, hace frío y somos mucha gente".

El Maestro les dice: "Hijos míos, si vosotros estáis conmigo, debéis estar con mis Hermanos, (señalando a la multitud)".

"A vosotros os es fácil regresar a vuestro destino, conocéis el Camino y Yo os he enseñado a andar a oscuras, mas a estos pequeñitos, no.".

"El frío que hace aquí, sólo nos hace sentir las carnes; el hambre que hace aquí, sólo nos hace sentir una necesidad; pero la Palabra nos une con el Padre".

"Así se cumplirá la Palabra que dice: «Quien tiene la Palabra, nada le hace falta porque en Ella está contenido el alimento y la medicina»".

"Hijos míos, cuando el cuerpo descansa en paz, el Alma nos reconforta y en este momento, mi Alma es su Alma".