Cada uno de ellos emitió su criterio.
Judas replicó: "Yo creo que el mundo poco a poco entenderá cuál es nuestro propósito".
El Maestro, dijo: "Judas, tú lo has dicho, pero dime ¿cuál es nuestro propósito?".
Judas guardó silencio.
El Maestro volvió a interrogar: "Judas Iscariote, ¿cuál es nuestro propósito?".
Judas, levantando la mirada, le dijo: "Señor, ... pienso que nuestro propósito es enseñar a la gente a hacer la Voluntad de quien le envió".
El Maestro, mirando las estancias que habían a su alrededor, dijo: "Un rebaño de ovejas no obedecen a su dueño porque sean de él, porque él las ha pagado con sus denarios; obedecen a su pastor porque él se hace amigo de ellas,
cuida de ellas, les da alimento y las defiende del lobo".
"Así vosotros deberéis tener vuestro rebaño, cuidar de él, defenderlo de los lobos, más comprendédme, Judas, ese rebaño no os pertenece, no lo habéis comprado, porque él pertenece a quien me envió".
"A ese rebaño debéis alimentarlo. El día que os propongáis dar alimento a vuestras ovejas, no llevéis en vuestra mano el látigo, llevad alimento, así este rebaño entenderá que os preocupáis de alimentarlo; mas cuando sepáis que cerca de vuestro rebaño anda el lobo, salid y llevad en vuestra mano el látigo para espantarlo de las ovejas; y llevad espada para que os defendáis, si fuese atacado".
Replica Judas, y dice: "He comprendido, ... pero todo el mundo no está en este rebaño".
Contesta el Maestro, y dice: "En una selva nacen muchos árboles de la misma especie, unos crecen demasiado y sobresalen de los otros; otros escasamente nacen, pero entre todos componen una selva".
"Así vosotros deberéis comprender que hay que crecer sobre los demás en Espíritu sin que con esto estemos separando los de menor crecimiento; sólo hace la Voluntad de mi Padre el que ha crecido y no se deja dar sombra de los demás".
Dice Judas: "Entendido, pero, ¿cómo sé si he crecido lo necesario para ya hacer la Voluntad de mi Padre?".
Replica el Maestro: "La Luz se identifica por borrar las sombras. Las sombras se identifican opacando la Luz".
"Así vosotros comprenderéis que la Verdad es mi Padre. Cuando la hayáis encontrado, Ella no os dejará sombras ni en vuestras mentes, ni en vuestros corazones, por lo tanto, comprenderéis que YO SOY LA LUZ".
"El que esté conmigo y me tenga a Mí, no andará a oscuras y así habrá comprendido que, en la selva, es el árbol que no recibe sombra de los demás".
"Recuerden que el viento sopla y mueve las ramas y las hojas del árbol y sólo desprende las que estén maduras o secas; así ese árbol queda
despejado".
"Así vosotros comprenderéis que el viento debe llevarse de Ustedes todo lo inútil, lo que no sirve, para que seáis purificados de todas las inmundicias que recogéis de la tierra".

